EL SISTEMA DE ABASTECIMIENTO DE AGUA

Atanores
Atanores

Además de las estructuras arquitectónicas destinadas a la defensa y las dependencias que permitían que el castillo se habitara, existían otras infraestructuras que hacían posible disponer de agua y alimentos en cualquier época del año nos referimos a las despensas y los aljibes.

 

Mantener un almacén de comida y agua era imprescindible para que sus habitantes puedas subsistir en caso de asedio.

 

Los alimentos se guardaban en la despensa que había en la planta baja de la torre del homenaje. Se almacenaban cereales, aceite, vino, conservas en salazón o secas…

El agua era un elemento aún más importante que la comida, pues no se puede sobrevivir mucho tiempo sin ella. El sistema de abastecimiento consistía en recoger el agua de lluvia de todas las terrazas y superficies limpias del castillo y conducirla por atanores[i] hasta los aljibes donde se almacenaba.

 

El aljibe [ii] mayor

 

Este aljibe está situado junto a las caballerizas, excavado en la roca, el techo está totalmente restaurado y en el mismo se abre un agujero para poder coger el agua desde la terraza superior. Se llenaba con el agua de lluvia recogida en el tejado de la sala capitular, que era conducida por tuberías de atanores a su interior.

El aljibe del cuerpo de guardia

 

Junto a la puerta principal se encuentra un aljibe que ocupa el sótano de la sala del cuerpo de guardia, de cuya terraza recoge el agua de lluvia.

En los años de sequía el agua se subía en toneles o ánforas que traían en carros desde los manantiales cercanos y descargaban en este aljibe.

 

Aljibe de la torre del homenaje

 

Se sitúa en la planta baja de la torre del homenaje y en él se almacenaba el agua de lluvia que recogía la terraza de la misma torre, que bajaba por atanores encastrados en el muro, aún visibles.

 

Fuentes: 

  • Material didáctico de la Ruta de los Castillos y Batallas.

 



[i] Los atanores son tubos de cerámica con forma cónica que encajan unos con otros para formar una tubería.

[ii] El interior de los aljibes se revestía con un mortero de cal y se pintaba con algamagra, que es una pintura roja hecha con óxido de hierro que impide que el agua se deteriore.